Preguntas frecuentes
Respuestas claras a las consultas más habituales de nuestras pacientes antes, durante y después del proceso quirúrgico.
Consultas generales
La primera consulta incluye una valoración personalizada y detallada, en la que se establece un diagnóstico y se propone un tratamiento acorde a este y a los deseos de la paciente. Una vez terminada la consulta se entrega un presupuesto que incluye todo lo necesario para llevar a cabo el tratamiento (pruebas preoperatorias necesarias, consultas adicionales, cirugía e ingreso y visitas postoperatorias).
Las cirugías se realizan en la Policlínica Gipuzkoa, centro de referencia de la sanidad privada gipuzkoana.
Sí, ofrecemos facilidades de financiación, de las que te informamos al entregar el presupuesto.
Cirugía mamaria y prótesis
Tras una cirugía de pecho es normal sentir dolor, molestias y sensación de presión los primeros días, que se controlan perfectamente con analgésicos habituales como el paracetamol o el ibuprofeno. También es normal notar un mayor volumen del que inicialmente se había previsto, fruto de la inflamación, que irá disminuyendo con el paso del tiempo.
Para la mayor parte de los trabajos y de las pacientes, una semana suele ser suficiente para volver al trabajo. En caso de tratarse de un trabajo que implique exigencia física, podría ser necesario más tiempo de descanso, hasta un mes para los trabajos muy exigentes. Esto se detallará de forma personalizada en función de la cirugía realizada, la evolución y la situación personal y laboral de cada paciente.
Durante los primeros días se deben realizar curas normales con antiséptico local, manteniendo las heridas limpias y secas. Una vez finalizado el proceso de cicatrización, se pautará el tratamiento de la cicatriz en función de su aspecto y evolución.
Trabajamos con distintas marcas de prótesis que seleccionamos en función de cada caso. No estamos comprometidos con una marca concreta, lo que nos da mayor libertad y variedad a la hora de elegir. Eso sí, solo trabajamos con marcas de gama alta, ampliamente respaldadas por la evidencia científica en cuanto a seguridad y biocompatibilidad. No trabajamos con marcas low cost o de gama media.
Esto varía en función de las características de cada paciente y de la cirugía que se deba realizar, pero en la mayor parte de los casos utilizamos lo que se conoce como un plano submuscular dual.
Los implantes no tienen fecha de caducidad como tal ni requieren ser cambiados necesariamente cada cierto tiempo. Sin embargo, como todo material, lo normal es que vayan sufriendo un desgaste paulatino con el tiempo, que puede hacer que en algún momento sea aconsejable su recambio. El tiempo necesario para que esto ocurra es extraordinariamente variable.
Toda cirugía de pecho la realizamos con anestesia general.
No siempre es necesario utilizar implantes. La decisión se basa en los deseos de la paciente, las características del pecho y el resultado que se quiere obtener.
Elevación / Mastopexia
Las cicatrices son generalmente en T invertida, es decir: una cicatriz periareolar, una cicatriz vertical desde la areola al surco y una cicatriz en el surco. En casos muy leves podría bastar con una cicatriz periareolar, aunque es poco frecuente.
La recuperación de la mastopexia con implantes es parecida a la del aumento de pecho aunque, por el mayor número de cicatrices, requerirá cuidados adicionales. La recuperación de la mastopexia sin implantes es más rápida puesto que, al no tocarse el músculo para introducir la prótesis, el postoperatorio es mucho menos doloroso.
Es frecuente que la lactancia se vea afectada tras una mastopexia debido al trabajo que se realiza sobre la areola.
Reducción de pecho
Un gran volumen mamario está asociado a dolores de espalda, por lo que lo normal es que la cirugía los mejore de forma inmediata. Sin embargo, un dolor de espalda puede tener muchas causas, por lo que es importante realizar un buen diagnóstico.
Las cicatrices son iguales a las de la mastopexia, aunque de mayor extensión por tratarse de mamas más voluminosas: la T invertida.
Es habitual que la sensibilidad de la areola se vea afectada de forma temporal después de una reducción mamaria, y esto puede durar meses. Sin embargo, lo normal es que la sensibilidad se vaya recuperando paulatinamente con el paso de los meses.
Es frecuente perder la capacidad de lactancia después de una reducción mamaria, por lo que es importante tenerlo en cuenta.
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Cada paciente es único y es normal tener dudas específicas sobre tu caso particular. Escríbenos y te responderemos encantados.
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