Elevación de pecho
(Mastopexia)
El paso del tiempo, el embarazo, la lactancia o las pérdidas de peso bruscas tienen un impacto directo en la forma de nuestro pecho.
La mastopexia o elevación de pecho se centra en elevar el tejido descendido y darle la forma que deseas, retirando el exceso de piel y reposicionando la glándula para un resultado más juvenil y firme.
En ocasiones se combina con el uso de implantes mamarios para recuperar el volumen perdido en el polo superior.
Preguntas frecuentes
Respuestas breves a dudas frecuentes sobre la elevación de pecho
No siempre. Si tienes suficiente glándula y grasa propia para dar una forma bonita y el volumen que deseas, podemos realizar una mastopexia sin prótesis. Los implantes se recomiendan principalmente cuando se busca recuperar volumen en el polo superior del pecho o aumentar el tamaño actual de la mama.
Según el grado de caída, la cicatriz puede ser solo alrededor de la areola, una vertical o en forma de "T invertida". Aunque al principio son visibles, con el tiempo y un cuidado adecuado (parches de silicona y masajes), tienden a disimularse muchísimo hasta volverse líneas muy finas y pálidas que pasan casi desapercibidas.
La mayoría de pacientes pueden retomar un trabajo de oficina en 7-10 días. Es normal sentir el pecho algo tirante o inflamado las primeras semanas. Recomendamos evitar esfuerzos físicos importantes o el deporte durante un mes para asegurar que los tejidos cicatricen correctamente sin tensión.
Es frecuente que la lactancia se vea afectada tras una mastopexia debido al trabajo que se realiza sobre la areola. Por eso, si tienes planes de maternidad, es importante comentarlo en la consulta para tenerlo en cuenta en la planificación.